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Curiosidades y anécdotas sobre el café

Cada día se consumen más de 2 billones de tazas de café en todo el mundo. Para algunas personas es la forma de despertarse cada mañana, para otros, la excusa para hacer una pausa en el trabajo, y para muchos, la forma de relajarse por la tarde o de disfrutar de un momento de calma. Pese a su familiaridad, aún hay cosas que desconocemos de esta bebida. Algunas curiosidades que, a pesar de haber bebido litros y litros de café nunca te habrías imaginado.

  • El origen del término “café”

La procedencia del término café sigue siendo motivo de debate a día de hoy. Hay quien defiende que su nombre deriva del término árabe “qahhw at al-bun”, que después pasó a “qahwah”, que significaba algo así como vino de grano. Los europeos empezaron entonces a referirse al café como “vino árabe”. Otra de las teorías hace referencia a la región en la que teóricamente apareció por primera vez el café: Kaffa, en Etiopía. Por último, se hace referencia a que los mahometanos denominaban al café “Kahoueh”, un término que hacía referencia también a bebidas alcohólicas. Los turcos, por su parte, lo llamaron “Kahveh”, de cuyo término derivarían después “kahvalti” (desayuno) y “kahverengi” (marrón).

  • Beethoven y los 60 granos de café

Como muchos grandes artistas, Ludwig van Beethoven era un ferviente aficionado al café. Antes de componer solía tomarse una taza de café cargado, pero siempre con la peculiaridad de que estuviese preparada con 60 granos de café. Ni uno más, ni uno menos. El compositor alemán contaba meticulosamente los granos para asegurarse de que su café contase con la cantidad correcta.

  • Los beneficios del café para la salud

Tomar una taza de café por la mañana o a media tarde no es simplemente una forma de recuperar energía o relajarte tras la jornada. Varios estudios demuestran los efectos positivos para la salud de beber habitualmente esta bebida. Según investigadores de la Universidad de California, su consumo puede reducir en un 11% el riesgo de padecer diabetes. Desde Italia demostraron la relación existente entre el café y la menor probabilidad de padecer cáncer de hígado, igual que ocurre con enfermedades cerebrovasculares, del corazón u otras como el Parkinson.

  • La taza que convenció al Papa Clemente VIII

Dado su origen árabe, la adopción de esta bebida en occidente no fue inminente. De hecho, fue una bebida considerada diabólica hasta el siglo XVI. Se dice que fue el Papa Clemente VIII el que, tras probar una taza de café, quedó tan prendado de la bebida que legalizó inmediatamente su consumo en todo el mundo cristiano. La leyenda dice que el pontífice dijo “esta bebida del demonio es tan deliciosa que deberíamos engañar al diablo bautizándola”.

  • El café es más popular en el norte que en el sur

Aunque tradicionalmente se asocia la bebida del café a países mediterráneos como España o Italia, o a las regiones sudamericanas exportadoras como Brasil, Colombia o Bolivia, los países con mayor consumo de café con Finlandia (12 kilogramos por persona al año), Noruega (10 kilogramos) y  Suecia (8,4 kilogramos).

  • El café sospeso o la solidaridad a través del café

Italia es, por tradición, el principal enclave del café. Además de inventar el expresso, en la región transalpina se desarrolló una hermosa iniciativa que combina el respeto por el café y el sentimiento de hospitalidad de los italianos. Fue en Nápoles donde comenzó a popularizarse la costumbre de dejar un “café pendiente” o “café sospeso” para que aquellas personas que no pudiesen costearse un café pudiesen tener uno gratis. De esta manera, en lugar de dejar propina, muchas personas dejaban pagado un café para otro, para un desconocido que, simplemente preguntando al camarero si había un “café sospeso” podía calentarse en invierno o disfrutar de un café aunque su economía no se lo permitiese.